como dejar de serlo

Los jóvenes que no trabajan ni estudian tienen el peligro de entrar en un área de confort de la que se puede salir sólo con cambios a nivel personal. El reto del nini es aprender a arriesgarse por un empleo, aun en condiciones adversas, dicen especialistas en psicología

“Ser nini es una respuesta de enojo a diversas situaciones, entre las más importantes que no existe el trabajo que quieren. Esta población se siente defraudada no solo por el sistema, también por sus padres y la escuela”, explicó Claudia Sotelo Arias, directora del Centro de Especialización de Estudios Psicológicos en la Infancia (CEEPI).

Un 17% de los casi 38 millones de jóvenes en el país entre 12 y 29 años son ninis, es decir que no estudian ni trabajan, según el Instituto Mexicano de la Juventud. El 61% de los mexicanos dice conocer a una persona en esta condición, a diferencia del 58% que refería ese dato en 2011.

Las opciones de trabajo son limitadas y hay fallas en el sistema educativo en cobertura para población mayor de 15 años, pero el primer jugador clave en este problema es la familia , dice Sotelo Arias.

Muchos de estos jóvenes proceden de hogares sobreprotectores, donde los padres acostumbran a los 

hijos a resolverles cualquier problema, incluyendo el laboral, así que entran en una zona de confort o del mínimo esfuerzo.

“ Hay papás que argumentan que su hijo no puede laborar mientras se estudia porque el chico se distrae. Lógicamente al egresar no se está familiarizado con la realidad de un mercado competido, con pocas opciones”, advierte la directora del CEEPI.

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